Los delfines luchan por superar la contaminación acústica de origen humano
El experimento consistió en que un par de delfines realizara tareas cooperativas, separados por cierta distancia. La tarea consistía en pulsar un botón y avisar a otro delfín para pulsar otro botón.
Los delfines sólo tuvieron un 62,5% de éxito cuando fueron expuestos a una contaminación acústica muy elevada. Durante el experimento de control con ruido de fondo ambiental, tuvieron un 85% de éxito. El experimento reveló que no bastaba con subir el volumen de sus llamadas y que los delfines se esforzaban por trabajar juntos.
El nivel más alto de ruido al que se les expuso fue de 150 decibelios. Pero el sonido de un superpetrolero en el océano puede alcanzar los 200 decibelios.
Tales niveles de contaminación acústica pueden degradar la eficacia de la búsqueda cooperativa de alimento. Co