Esta es la historia de una peculiar amistad. La de los dos hombres más poderosos del planeta que, sorprendentemente, se llevan bien. Y no es algo de ahora. En 2019, durante su anterior mandato, Trump agradeció la “hermosa carta” que le mandó Xi Jinping, el presidente de China. En aquella época, Estados Unidos negociaba un acuerdo comercial, igual que ahora.
El Trump voluble e implacable que todos conocemos se convierte en un personaje afable cuando habla de Xi. “Es un gran amigo, una persona increíble”, dijo hace unos días. En agosto, antes de su reelección, Trump ya tenía clara la necesidad de halagar el oído de su amigo. Lo hizo con uno de sus mejores piropos: "Es un hombre muy poderoso”.
El líder comunista tiene sobre la mesa una invitación a donde él quiera. A la Casa Blanca, en plan oficial. O a Mar-a-Lago, la residencia privada de Trump (donde ya estuvo en 2017), para un encuentro más familiar. A nadie se le escapan los cantos de sirena de Trump. Ya invitó a Xi a su investidura, pero China envió al vicepresidente, que se vio con su homólogo, JD Vance, y con Elon Musk.
Precisamente este magnate –y alto cargo de Trump– alberga un especial interés en el idilio entre Trump y Xi. Tes
La vida de barrio es un privilegio. El frutero te saluda por tu nombre. En el colmado de la esquina te fían si no llevas suelto. Sabes si la hija del cartero ya se ha curado de la gripe. En un barrio se tejen los hilos invisibles de los afectos entre personas desconocidas. Y esos hilos se tejen lentamente, con el rodar de las semanas y los meses. Sin darnos cuenta, un día dejamos de ser extraños. El barrio nos ha acogido: ya somos vecinos, como todos los demás.
La especulación inmobiliaria está dañando la vida de barrio en España. Todas esas relaciones humanas están siendo desarraigadas por la fuerza de la codicia. Un edificio del centro de Barcelona, conocido como la Casa Orsola, ha sido escenario estas semanas de un caso sangrante, que se puede personalizar en Josep Torrent. Josep es un profesor de matemáticas, de 49 años, que, pese a haber pagado el alquiler religiosamente durante más de dos décadas, se vio abocado al desahucio el 3 de febrero, por decisión de la nueva propiedad del edificio. En esa fecha, se concentró ante la Casa Orsola tal muchedumbre para arropar a Josep que el desahucio fue paralizado.
En 2021, un fondo buitre, Lioness Inversiones, había comprado el inmueble
Más allá de lo anacrónica que la monarquía pueda parecer en pleno siglo XXI, el papel de las princesas ya no tiene nada que ver con el que desempeñaban en el pasado, en la realidad y en la ficción. Ya no son damiselas secuestradas por corsarios, ni sirenas enamoradas, ni emigran a un reino lejano para casarse siendo apenas adolescentes. Emulando la canción de Shakira, se podría decir que “las princesas ya no lloran, las princesas son… militares de la Armada”.
Este es el caso de Leonor Borbón, de 19 años y heredera de la Corona española. Leonor lleva desde finales de enero embarcada, junto a 75 compañeros, en el buque Juan Sebastián Elcano. Un enorme velero construido en 1927 y bautizado como el marino español que culminó la primera vuelta al mundo, en 1522. El buque escuela zarpó desde Canarias en una travesía de formación castrense a través del Atlántico y el Pacífico.
Esa misma formación la recibieron también el rey emérito Juan Carlos I y el padre de Leonor, el actual rey de España, Felipe VI. Con este viaje culminará la carrera militar de la princesa –que ya ha pasado por las academias del Ejército de Tierra y del Aire– y que, cuando reine, será capitana general de las Fuerzas Ar
Durante medio siglo, millones de estadounidenses han compartido la intimidad nocturna de sus salas de estar con las estrellas de Saturday Night Live. Han cenado junto a esos cómicos, músicos y guionistas. Y se han ido a la cama con la impagable sensación de haberlo pasado genial junto a un loco grupo de amigos. A veces, un programa de televisión trasciende la pantalla y entra en las vidas de los espectadores. Es lo que, durante 50 años, ha sucedido con Saturday Night Live.
Conocido familiarmente por sus siglas SNL, el programa siempre se ha emitido desde el corazón de Manhattan, en el mítico Estudio 8H del 30 de la Rockefeller Plaza, sede de la cadena NBC. Allí celebró el 16 de febrero su 50º aniversario. Fue un acontecimiento televisivo planetario: tres horas llenas de invitados estelares, gags, actuaciones y guiños a los fieles. Esa noche, Saturday Night Live congregó a una audiencia de 14.8 millones de espectadores, un 13% más de lo habitual.
Era una ocasión especial, y a ella se sumaron quienes hace tiempo se habían distanciado del programa; como cuando viejos amigos o familiares lejanos se reencuentran tras décadas sin verse. El cariño y la complicidad entre espectadores y eq
Ni fotos ante una suntuosa residencia oficial, ni besamanos, ni una comitiva de vehículos blindados por las calles. En el último viaje oficial de la ministra española de Ciencia, Diana Morant, no ha habido nada de eso. La razón es el lugar de destino: la Antártida. Un viaje singular, en el que han sucedido cosas mucho más importantes que las que suele marcar el protocolo.
Aunque algunos rivales políticos han criticado el viaje calificándolo como “unas vacaciones”, enviar a un miembro del Gobierno a un lugar tan remoto sirve para lanzar el mensaje de que la ciencia importa. En las bases antárticas Juan Carlos I y Gabriel de Castilla trabajan 300 científicos. Allí, España desarrolla 28 proyectos con vocación de repercutir en toda la humanidad y, de paso, dinamizar la economía nacional.
La ministra llegó por barco a la Isla Decepción, bautizada así por el explorador estadounidense Nathaniel Palmer en alusión al ‘engaño’ que esconde el lugar: no es una isla cualquiera, sino la boca de un volcán inundado.
Allí se ubica una base científica española y, desde allí, la ministra hizo una videollamada muy especial. Se conectó con estudiantes de colegios públicos de Madrid, Valencia y Burgos, y