Supe que el divorcio de mis vecinos del piso de abajo era inminente la noche en que todo el edificio pudo escucharlos discutiendo a gritos sobre dinero. Es asombrosa, y preocupante, la capacidad que tiene el dinero para estropear cualquier relación. Aunque se compartan familia, valores y afecto, la falta de dinero (o la necesidad de conservarlo) puede, a la larga, hacer saltar por los aires cualquier vínculo. A ese mismo destino parece ahora abocada otra pareja. Y eso pese a lo mucho que comparten sus dos miembros: Estados Unidos y Europa.
Es difícil entender la historia de Estados Unidos sin la influencia europea, ni imaginar la Europa surgida tras la Segunda Guerra Mundial sin la tutela estadounidense. Desde el Viejo Continente, Estados Unidos es percibido mayoritariamente como un pariente fuerte al que pedir ayuda en caso de amenazas, como la que representó la Unión Soviética y la que ahora supone Rusia. Pero los años han pasado y los antiguos vínculos se han desdibujado.
Hoy se habla de una guerra comercial, con la imposición mutua de aranceles. Como siempre, la cuestión de fondo es el dinero. “Desde el punto de vista de Estados Unidos, la Unión Europea nos trata muy injustamente
Con un nuevo paso en su carrera, María Jesús Montero se ha convertido en la mujer con más poder político de España. Ese paso lo dio el pasado 18 de enero, cuando se convirtió en la líder del Partido Socialista en Andalucía, la región más poblada de España. La importancia electoral de este territorio en el tablero nacional es enorme. Sin Andalucía, es casi imposible alcanzar el gobierno del país. Pero María Jesús Montero es mucho más que la nueva líder socialista andaluza. Su ascenso al poder ha sido ininterrumpido desde 2002.
Nacida en 1966 en el popular barrio sevillano de Triana, su recorrido vital representa el ideal de la socialdemocracia: alguien de clase media trabajadora que, gracias a la Educación pública, consigue prosperar y alcanzar nuevas metas. A menudo, este tipo de personas se sienten en deuda con la sociedad. Quizá por eso Montero, desde muy joven, mientras estudiaba Medicina, se implicó en movimientos sociales.
Sus profundas convicciones católicas no le impidieron militar en una organización juvenil comunista (un cóctel no tan extraño en Andalucía). Su marido también fue militante comunista, pero ella quería casarse por el rito católico, y lo consiguió. Cumplidos los
Quizá si concibiéramos la emigración como lo que es –seres humanos intentando vivir dignamente y en paz– dejaríamos de verla como un problema económico y social. Es verdad que hay inmigrantes que no se adaptan; pero también hay otros que se integran felizmente en el país de acogida. También hay quien emigra y vuelve a su casa pasados unos años… y hay quien salta de un país a otro en busca de su sitio ideal. Existen tantos tipos de migraciones como de personas y proyectos de vida.
Los sueños de los rumanos que vivían y trabajaban en España –y que llegaron a ser el segundo grupo de extranjeros más numeroso– se han girado de nuevo para mirar a su país. La entrada de Rumanía en el espacio Schengen, el pasado 1 de enero, ha coincidido con un resurgir económico muy atractivo para los que, hace más de una década, salieron del país balcánico.
Según publica el diario El Economista, desde 2012 hasta los últimos datos oficiales, de 2022, la población rumana en España ha descendido en más de 250.000 personas. La mayoría, profesionales de rentas medias, con perfiles laborales muy preparados que desarrollaban empleos cualificados. Todas esas personas han dejado un hueco importante.
Para España, es
Creo que fue en 2022 cuando por primera vez leí en la prensa una noticia sobre los ‘bebés medicamento’. Son niños seleccionados genéticamente para curar a un hermano enfermo. Existen muchos casos conocidos, pero a mí se me quedó grabada la historia de las hermanas Diama y Sokhna. La mayor, Diama, había heredado una grave enfermedad de la sangre. Solo podía salvarla un trasplante de médula de la persona más compatible posible: una hermana que todavía no tenía.
Sus padres tomaron una decisión que cambiaría el destino escrito para Diama: morir entre tremendos dolores. Para evitarlo, decidieron concebir in vitro a Sokhna. Antes, seleccionaron su embrión para asegurarse de que no heredaría también ella la enfermedad. Tenía que ser la donante ideal para su hermana. Sokhna fue el fármaco que salvó a Diama. ¿Quién podría juzgar a sus padres por hacer lo que hicieron?
Pero una noticia reciente plantea un dilema moral mucho mayor. El filósofo y especialista en bioética Julian Savulescu publicó el 8 de enero un artículo en la revista científica Nature en el que defiende no ya la selección de un embrión sano –lo que se hizo en el caso de Diama y Sokhna–, sino la edición genética de un embrión: e
Me pregunto qué sentirá un coleccionista de objetos valiosos que decida desprenderse de los tesoros recolectados durante años. Quizá tristeza por deshacerse de ellos, pero también alegría por el dinero que otro coleccionista esté dispuesto a desembolsar.
Algo parecido deben sentir los fundadores de Filmin. Esta plataforma en streaming para cinéfilos, fundada en Barcelona en 2007, acaba de ponerse a la venta junto a su sofisticado catálogo: una auténtica filmoteca virtual con más de 15.000 títulos que incluyen películas, series de autor, grandes obras clásicas y alguna pieza icónica difícil de encontrar.
En 2007 nadie imaginaba que acabaríamos pagando por ver cine en Internet. Nadie, salvo Juan Carlos Tous, José Antonio de Luna y Jaume Ripoll, tres pioneros que venían del negocio de las salas de cine y las productoras, y que vieron claro un proyecto que tardó diez años en dar beneficios. Diez años en los que los tres socios fueron completando con mimo su colección de joyas cinematográficas alejadas de los grandes circuitos comerciales.
En 2020, dos fondos de inversión, Nazca Capital y Seaya Ventures, adquirieron por 20 millones de euros el 84% de la compañía. El 16% restante seguía en