La residencia romana de Silvio Berlusconi tiene nuevos inquilinos
27 March 2024
Francesco Cantone / Shutterstock.com
Lo que sí llegó a trascender fueron las orgías con prostitutas, el famoso bunga-bunga del exmandatario italiano; las cenas de lujo con actuación incluida de magos y DJs; las visitas de huéspedes poderosos, como Vladimir Putin –quien adoraba lanzarle la pelota a Dudù, el perro de Berlusconi–; o la visita en 2008 de George Clooney, enmudecido cuando el anfitrión le enseñó la cama de Joseph Stalin, un regalo de Putin. “Fue una de las noches más sorprendentes de mi vida”, aseguró el actor a la revista Time, tres años más tarde.
Entre las paredes de Palazzo Grazioli transcurrió esa versión tan peculiar de Italia que hace que las películas de Sorrentino parezcan fieles documentales