Una aventura psicodélica en el desierto mexicano
2. En busca del peyote sagrado
A la mañana siguiente, tras
desayunar una ración de tamales y enchiladas, me dirigí a la plaza central con la intención de hacer las primeras averiguaciones. No tenía
la menor idea acerca de qué debía hacer exactamente para
encontrar el cactus del peyote en el desierto. Muy poca información encontré a través de Internet. Sólo sabía que su consumo está estrictamente prohibido para cualquier ciudadano que no pertenezca a la
etnia indígena de los huicholes, para los cuales el peyote es una "sustancia sagrada" que en teoría les pone en contacto con sus dioses y
antepasados. Yo no quería terminar en la cárcel, por supuesto, así que debía
andarme con mucho cuidado.
La lluvia ligera no cesaba de caer. "Es una
lástima", pensé con cierta frustración, ya que aquello me impediría apreciar los hermosos e intensos colores a mi alrededor durante
mi trayecto en dirección al desierto. En la plaza encontré a un par de chóferes de
camionetas 4x4 que transportaban a turistas por los alrededores del pueblo. Discretamente
pregunté a uno de ellos si sabía qué debía hacer para encontrar el peyote. El hombre me contestó que aquello podía ser peligroso puesto que estaba
terminantemente prohibido, pero