Con la mitad de la población mundial participando en votaciones en 2024, la elección de mujeres se estanca
En 2024, casi la mitad de la población mundial participó en grandes elecciones, pero este año registró el menor crecimiento en la representación política femenina de las últimas dos décadas. En 27 nuevos Parlamentos, incluyendo los de EE. UU., Portugal, India, Indonesia, Sudáfrica, e incluso el Parlamento Europeo, hubo un declive en el número de mujeres elegidas.
Hubo, sin embargo, algunas mejoras. México y Namibia eligieron con orgullo a sus primeras presidentas. Reino Unido, Mongolia y Jordania registraron un aumento de la representación femenina. A pesar de estas mejoras, el aumento general de la representación femenina fue de un ínfimo 0,03 %, lo cual pone de manifiesto las pertinaces barreras a las que se enfrenta la participación femenina.
Los obstáculos económicos, los prejuicios sociales sobre la capacidad de liderazgo de las mujeres, y leyes de maternidad insuficientes continúan sosteniendo estas barreras. Los estudios demuestran, además, que las ambiciones de las mujeres se ven afectadas por la brecha salarial y la de género. Los sistemas electorales con representación proporcional favorecen a las mujeres en política, mientras que otros sistemas las perjudican.