El compromiso matrimonial de la princesa de Japón reaviva el debate sobre la sucesión al trono
Los medios de comunicación japoneses informaron la semana pasada de que la princesa Mako, nieta del emperador Akihito y bisnieta de Hirohito, emperador durante la Segunda Guerra Mundial, se casará con un plebeyo, una decisión que hará que pierda su condición imperial. Esta noticia ha reavivado el debate sobre el papel que jugarán las mujeres en una monarquía menguante.
Bajo la ley japonesa, las mujeres no pueden acceder al trono. Además, las mujeres que nacen en la familia real deben abandonarla cuando se casan. Al quedar solo cinco hombres en la familia real, —incluyendo al emperador Akihito, de 83 años de edad, que abdicará pronto— algunos en Japón están pidiendo una reforma que permita a las mujeres permanecer en la familia real cuando se casan, e incluso reinar. De lo contrario, dicen, podría llegar el día en que no haya sucesor.
En una encuesta realizada por la agencia de noticias Kyodo News, de Tokyo, el 86 por ciento de los encuestados estuvo a favor de permitir a las mujeres reinar, y un 59 por ciento apoyaría que haya un emperador por parte de madre. Pero los conservadores japoneses se oponen a estas ideas, argumentando que debe mantenerse la larga tradición de gober