Colombia y los rebeldes firman un histórico acuerdo de alto el fuego
El pasado jueves, el gobierno de Colombia y las FARC, el grupo guerrillero más grande del país, acordaron un alto el fuego que podría ser uno de los últimos pasos para ayudar a poner fin al conflicto armado de cincuenta y dos (52) años. El presidente, Juan Manuel Santos, calificó la ocasión como un “día histórico” para un país que ha vivido durante décadas con “el miedo y la incertidumbre de una guerra”.
En la ceremonia de firmas en la Havana, Cuba, el presidente Santos le dio la mano a Timoleón “Timochenko” Jiménez, el líder de las FARC. “Que este sea el último día de guerra”, dijo Jiménez al público, entre ellos los presidentes de Venezuela, Chile, México, la República Dominicana, El Salvador y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Las conversaciones de paz comenzaron en la Havana en noviembre de 2012, pero ambas partes todavía tenían que negociar un gran número de problemas antes de firmar el acuerdo de paz final. La guerra, entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el gobierno, ha dejado unos doscientos veinte mil (220.000) muertos y unos cinco millones han sido evacuadas por el conflicto.