Kim Jong-un dinamita los acercamientos diplomáticos con Corea del Sur
24 June 2020
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No hay ninguna duda de que los dictadores (y también quienes están
en camino de convertirse en uno de ellos) son seres con un ego enorme. Y la verdad es que aquello es comprensible. Es precisamente ese inmenso ego lo que
les ha conducido hasta la cúspide del poder, desde la que ejercen todo su autoritarismo. Siempre he pensado que las personas poco egocéntricas,
humildes y bondadosas nunca
ansían el dominio, razón por la cual siempre suelen ser
los peores quienes terminan acumulando enormes parcelas de poder. Son estos últimos como niños pequeños que necesitan atención constante. Kim Jong-un es, por ejemplo,
un caso de manual. Supongo que un psicoanalista disfrutaría
enormemente si tuviera al dictador norcoreano
acostado en su diván. Sin duda, infinidad de complejos y traumas infantiles
saldrían a la luz.
La semana pasada, el tirano ofreció una nueva
muestra de su excesivo infantilismo. Parece ser que Kim Jong-un
no puede soportar que no se hable de él durante demasiado tiempo. La Humanidad al completo está concentrada ahora mismo en la
contención de la pandemia del Covid-19, de modo que
se había olvidado de este siniestro personaje. Pero "Rocket Man" (tal como le ha llamado
con so