Los fabricantes de champán achacan el descenso de las ventas a la tristeza de la gente.
¿A qué se debe?
La gente no compra tanto debido a los altos precios.
Pero hay otra razón: el triste estado de ánimo en todo el mundo. Este sentimiento fue compartido recientemente por un grupo de viticultores y marcas de champán. Admiten que la gente no tiene ganas de celebrar debido a la inflación, los conflictos mundiales y la incertidumbre económica.
Incluso en Francia, las ventas cayeron un 7%, hasta 118 millones de botellas. Sin duda, las recientes elecciones en Francia han contribuido al pesimismo.
LVMH, el mayor productor de champán, advirtió que vienen tiempos difíciles. Afirma que la situación actual hace a la gente estar menos dispuesta a celebrar con champán y anuncia un descenso de las ventas del 15%.
Algunas casas de champán intentan ser más ecológicas para atraer a clientes preocupados por el medio ambiente.
¿Ayudará esto a mejorar las ventas? Tal vez.
Pero, ¿mejorará el triste estado de ánimo que parece extenderse por todo el mundo?