Obama al fin pierde la paciencia con Israel
Zehava Galon, máxima dirigente de Meretz, el partido pacifista israelí, lo resumía a la perfección: “Israel ha perdido la vergüenza y el mundo ha perdido la paciencia”.
Aunque en realidad, cuando Galon se refiere al mundo, en concreto quiere decir Estados Unidos, puesto que una mayoría de países hace tiempo ha perdido la paciencia. Y si seguimos siendo aún más específicos, tenemos que referirnos a Obama en particular. El presidente de Estados Unidos, al fin, ha dicho basta. Por desgracia, sólo lo ha hecho al final de su mandato.
¿Por qué lo hacen?
Como ya todos sabrán, el capítulo del atentado islamista en Berlín ha finalizado. Un nuevo lobo solitario, un tunecino solicitante de asilo, ha sido abatido en Milán tras haber arrollado con un camión un mercadillo navideño berlinés el pasado 19 de diciembre, causando la muerte de doce personas e hiriendo a otras cincuenta. Ahora es el momento de hacerse algunas preguntas. Y no, no me refiero a por qué Anis Amri continuaba en suelo europeo si pesaba sobre él una orden de expulsión, o por qué no se han tomado las medidas adecuadas para evitar este tipo de incidentes.
Mi pregunta principal es: ¿por qué lo hacen? Sé que parece una pregunta muy ingenua, así que voy a ser más concreto: ¿cuál es el sentido de atentar en un país como Alemania, una nación que no ha atacado a ningún territorio islámico, que no mantiene tropas de ocupación fuera de sus fronteras y, sobre todo, que ha acogido a más
Podemos intenta aclararse
Mi padre, viejo comunista arrepentido (y disculpen el pleonasmo), solía decir: “Entran dos izquierdistas en una habitación, y salen tres partidos políticos”.
Y es que si hay algo que ha caracterizado históricamente a la izquierda, ha sido su perpetua división. Una fragmentación constante que, tras la famosa rivalidad entre bolchevique y mencheviques durante la Revolución rusa de Octubre, ha provocado en más de una ocasión el gran fracaso de toda la izquierda. Recordemos, por ejemplo, la Guerra Civil española, en la que la lucha interna entre comunistas, socialistas y anarquistas fue un factor determinante que ayudó a la victoria final de Franco.
Tras la muerte del Dictador español en 1975, a la izquierda no le fue nada mal. Legendarios fueron los gobiernos del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) presididos por Felipe González, sobre todo gracias a la impopularidad y el rechazo que pro
A veces se gana, a veces se pierde
Ha ocurrido de nuevo, una vez más, una de tantas desde el comienzo de la crisis en el 2008. Nos despertábamos al inicio de la semana pasada con un nuevo golpe no sólo contra nuestro bolsillo, sino también contra nuestra moral. El Gobierno, después de repetir durante años que jamás se haría cargo de la quiebra de ocho concesiones privadas de autopistas, al final ha tenido que reconocer lo que ya todos sospechábamos: el Estado español asumirá aquel enorme derroche. O, en otras palabras, seremos nosotros los contribuyentes quienes tendremos que hacernos cargo de este desastre. Es lo que suele llamarse “socialización de las pérdidas”: si el negocio funciona, la empresa privada obtiene ganancias; si fracasa, las pérdidas las asumimos nosotros. Los perdedores siempre son los mismos.
Se trata de ocho autopistas radiales construidas durante los años de bonanza española, la mayoría de ellas alred
España necesita parir niños
Las alarmas se han encendido: España está perdiendo población. Concretamente, a un ritmo de 2.100 personas al mes, 72 cada día. Por cuarto año consecutivo, las defunciones superan al número de nacimientos. Tan sólo la entrada de inmigrantes está logrando estabilizar las cifras de habitantes. Unos inmigrantes, dicho sea de paso, que al parecer están más interesados en reproducirse que los españoles.
En realidad no hay que leer los periódicos para darse cuenta de la situación. Basta con salir de casa y observar la cantidad de personas mayores que llenan las calles españolas. La pirámide poblacional se encuentra totalmente invertida, al igual que en muchos países europeos. Italia, por ejemplo, representa uno de los casos más preocupantes: ha perdido más de 130.000 habitantes sólo en el último año. Por su parte, se estima que Alemania necesita la entrada de 300.000 inmigrantes cada año para m