Un nuevo estudio genético sobre la población de Gran Bretaña en el Neolítico
La revista especializada “Nature Ecology & Evolution” publicó el lunes de la semana pasada un estudio que revela nueva información sobre los habitantes de Gran Bretaña en el Neolítico. Los autores concluyen que la isla se vio afectada por dos grandes oleadas migratorias en un período de mil años.
Los expertos en ADN estudiaron la genética de restos humanos del Neolítico encontrados en toda la isla y la compararon con otros de Europa y Asia. La conclusión es que los primeros agricultores británicos descienden de pueblos de Anatolia, en lo que ahora es Turquía. Esta gente comenzó a migrar hacia Europa en el 6.000 AC e introdujo la agricultura en el continente.
Algunos de estos granjeros avanzaron por la Península Ibérica hacia la actual Francia y en el 4.000 AC cruzaron a las islas británicas, que estaban habitadas por pequeñas poblaciones de cazadores-recolectores. Los ancestros del Neolítico introdujeron también la práctica de construir grandes monumentos de piedra, como el famoso Stonehenge.