El fútbol como tabla de salvación de los jóvenes salvadoreños
16 October 2019
La nochebuena de 1914, en pleno transcurso de la Primera Guerra Mundial, ocurrió algo excepcional. Los soldados alemanes y británicos
enfrentados en las trincheras de Flandes decidieron declarar
una tregua por Navidad.
Fue un alto el fuego espontáneo, improvisado,
que tuvo lugar sin el consentimiento de los altos mandos militares. En el frente de Ypres, los soldados alemanes
empezaron a cantar Noche de Paz y otros villancicos. Los británicos respondieron
entonando otras composiciones navideñas. Al rato,
todos salieron de sus trincheras, se juntaron e intercambiaron cigarrillos, botellas de whisky
y buenos deseos.
Rezaron y enterraron a sus compañeros muertos. Y decidieron
disfrutar fraternalmente del deporte jugando un partido de fútbol. Un memorial de la FIFA recuerda en la localidad belga de Comines-Warneton el que es,
para mí, el partido más bello y emocionante de la historia.
El fútbol,
como otros deportes, tiene la capacidad
de unir a la gente. Es un lenguaje universal.
A lo largo de mi vida,
he visto a niños israelíes y palestinos
abrazarse después de marcar un gol,
y he tenido también la oportunidad de
ver a aficionados surcoreanos
animando a la selección de Corea del Norte e