Se hunde, tras un escándalo, el índice de aprobación de Keir Starmer
9 October 2024
Martin Suker / Shutterstock
El partido laborista británico, liderado por Keir Starmer,
arrasó en las últimas elecciones generales, celebradas el pasado 4 de julio. Los laboristas
consiguieron una mayoría histórica en la Cámara de los Comunes, obteniendo
nada menos que 412 diputados de un total de 650. Sin embargo, aquel
holgado triunfo se debió mucho más a los errores del partido conservador que a las virtudes del laborismo. Los tories, a raíz del
enorme e innecesario embrollo del Brexit, se hicieron un lento
harakiri político. A partir del 2016, año en que se llevó a cabo el referéndum que
decretó la salida del Reino Unido de la Unión Europea, se sucedieron, uno tras otro, varios primeros ministros que
fueron hundiendo la reputación del partido. Tras David Cameron, vinieron Theresa May, Boris Johnson, Elizabeth Truss y Rishi Sunak. Una sucesión de
personajes pintorescos que se detuvo, finalmente, con la llegada, hace tres meses, del laborismo al poder.
De modo que no fue precisamente la popularidad
lo que encumbró a Starmer como primer ministro. De hecho, su índice de aprobación, a principios de agosto,
era de un comedido 38%. Pero lo más asombroso es que, apenas dos meses más tarde, ese porcentaje
se ha derr