Adiós a la última central de carbón del Reino Unido
2 October 2024
El Reino Unido fue la cuna de la Revolución Industrial. La Inglaterra victoriana
aprovechó sus minas de carbón para alimentar la
máquina de vapor y los
altos hornos de la siderurgia. En la ribera del Támesis
empezaron a eclosionar centrales eléctricas, algunas icónicas como la de Bankside,
actual sede de la Tate Modern de Londres, o la de Battersea,
convertida recientemente en un centro de ocio. Las novelas de Charles Dickens y los poemas de Thomas Hardy
retratan con crudeza el éxodo rural, la miseria de los
cinturones industriales de las ciudades y las consecuencias funestas de la polución. Los británicos
cambiaron la madera por el carbón para calentar sus casas. Las grandes ciudades
pasaban los inviernos sumidas bajo una espesa niebla de humo negro. Los libros de historia
subrayan el punto de inflexión que supuso la llamada Gran Niebla de Londres, que en 1952
dejó 4.000 muertos y más de 150.000 hospitalizados. Una tragedia que
hizo a las autoridades tomar conciencia de los peligros que la contaminación atmosférica representaba para la
salud.
Más de 250 años después del inicio de la Revolución Industrial, el Reino Unido
ha dejado el carbón de forma definitiva, convirtiéndose en el