Pekín enciende también una antorcha política en los Juegos de Invierno
9 February 2022
Dinigeer Yilamujiang nació
con unos esquís bajo el brazo. Aprendió a deslizarse sobre la nieve como quien aprende a caminar en el
imponente macizo montañoso de Altái, en el noroeste de China. Yilamujiang,
una de las mejores deportistas de su país, ha sido la encargada de
encender la llama olímpica de Pekín. El pasado 4 de febrero, junto con su compañero Zhao Jiawen,
prendió el pebetero de unos Juegos de Invierno cargados de contenido político. Yilamujiang es de origen uigur, una
minoría étnica discriminada y sistemáticamente reprimida por las autoridades chinas. Como sabemos,
los grandes eventos deportivos son también un excelente
escaparate propagandístico.
Estados Unidos
está encabezando un boicot diplomático a los Juegos de Pekín,
seguido por Reino Unido, Canadá, Australia e India. Washington justifica su iniciativa acusando a China —precisamente— de
cometer crímenes de genocidio contra los
ciudadanos uigures. En un clima de máxima tensión entre la
Casa Blanca y el Kremlin por la crisis de Ucrania, el presidente ruso Vladimir Putin ha sido el
invitado de honor en la capital china, reuniéndose con su
homólogo, Xi Jinping, solo unas horas antes de la inauguración de los Juegos. Amb