La foto de un niño ahogado centra más atención en la crisis migratoria de Europa
Un grupo de sirios que trataban de llegar a la isla griega de Kos se ahogó frente a Turquía la semana pasada después de que se hundieran los barcos en los que viajaban. La imagen de una de las víctimas, un niño tumbado boca abajo en la playa, ha provocado un clamor en contra del coste humano de la crisis migratoria de Europa.
Las víctimas eran sirios de la ciudad de Kobane, que habían escapado de los militantes del grupo del Estado Islámico. Más de dos mil trescientas (2.300) personas han muerto en el mar tratando de llegar a Europa desde enero, muchos de ellos sirios que huían del conflicto de cuatro años y medio en su país. Según las cifras publicadas por la Organización Internacional para las Migraciones, unos trescientos cincuenta mil (350.000) inmigrantes han hecho el viaje para llegar a las costas europeas este año.
La afluencia de inmigrantes ha provocado diversas respuestas de los gobiernos europeos. Unos dieciocho mil (18.000) inmigrantes llegaron en Alemania este fin de semana tras un acuerdo con Austria y Hungría para suavizar las reglas de asilo. Alemania dice que esperan más de ochocientos mil (800.000) solicitantes de asilo en 2015, cuatro veces más que la cifra de 2014