Diversos estudios científicos demuestran los beneficios de abrazarse, incluyendo el abrazarse a uno mismo
El 26 de octubre, The Guardian publicó un ensayo de Linda Geddes, la corresponsal de ciencia del periódico. El artículo describe los beneficios físicos y psicológicos de abrazarse. Diversos estudios han demostrado que abrazarse activa un sistema neuronal especializado que provoca la secreción de endorfinas, lo cual contribuye a generar sentimientos de calma y relajación.
La investigación indica que los abrazos pueden potenciar el sistema inmune, y que quienes reciben abrazos de forma habitual podrían resfriarse con menos frecuencia. Además, las parejas que se abrazan antes de afrontar situaciones estresantes experimentan niveles más bajos de las hormonas relacionadas con el estrés. Los expertos, sin embargo, advierten que el contexto importa, y que los abrazos no deseados podrían no tener los mismos efectos positivos.
Existen varios tipos de abrazos, siendo el más común el “abrazo entrelaz