Un grupo de investigadores implanta células cerebrales humanas en ratas para estudiar desórdenes neuronales
El 12 de octubre, la revista Nature publicó los resultados del último estudio sobre organoides cerebrales. Los organoides son diminutas bolas de células cerebrales humanas generadas en laboratorio, que se utilizan para estudiar el desarrollo y los desórdenes del cerebro. Su uso in vitro, no obstante, está limitado, porque no están conectados a la circuitería del cerebro, y no están expuestos a los nutrientes del flujo sanguíneo.
En esta ocasión, un grupo de investigadores trasplantó neuronas humanas a cerebros de rata. Al cabo de cinco meses, pequeñas masas de células humanas habían crecido dentro del cerebro de los animales, y se habían conectado al riego sanguíneo y a los circuitos cerebrales. A consecuencia de ello, estas células fueron capaces de detectar los movimientos del bigote, y de afectar al comportamiento de los animales.
Algunos de los organoides cerebrales implantados fueron