Por qué algunas personas odian el sonido de masticar
El 21 de mayo, The Journal of Neuroscience publicó un estudio reciente de investigadores de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido. El estudio ofrece la primera explicación del desorden neurológico conocido como misofonía. La misofonía, que significa odiar sonidos en griego, provoca intensas e involuntarias reacciones a los llamados “sonidos desencadenantes” producidos por otros.
Con frecuencia, los sonidos desencadenantes son producidos por alguien al masticar, respirar o hablar. Suelen estar relacionados con actividad de la boca, garganta o cara. Los investigadores descubrieron un aumento anormal de la conectividad entre partes del cerebro de las personas con misofonía. Específicamente, entre la parte que procesa el sonido y la parte que controla los movimientos de los músculos de la boca y la garganta.
La misofonía puede experimentarse con tal intensidad que llegue a afectar las re