Se intensifica la violencia maoísta en la India
Cientos de maoístas respaldados por miles de aldeanos han tomado posesión del partido comunista en el poder de la India, el último bastión del partido marxista-leninista en el oeste de Bengala. Cientos de trabajadores huyeron del área de Lalgarh, la cual los maoístas reclamaron como su primera zona “liberada” en el oeste de Bengala. Los rebeldes se han ido afianzando en la zona de Lalgarh desde el pasado noviembre y ahora tienen casi el control absoluto de la zona. Los maoístas dicen que ellos luchan por conseguir más derechos para los indígenas en al menos cinco estados.
La violencia relacionada con los maoístas ha matado a seis mil (6.000) personas en los últimos veinte años. Los rebeldes operan en más de 180 distritos a través del este y el centro de la India y están considerados como una seria amenaza para la seguridad nacional. La semana pasada más de veinte policías fueron asesinados en el estado de Jharkand, al este de la India. Los maoístas dicen que ellos representan los derechos de la mano de obra indígena sin tierras.
El gobierno indio cree que puede haber unos diez mil (10.000) rebeldes maoístas en la India.