Medio millón de dólares para la mascarilla perfecta
28 April 2021
Photo Spirit / Shutterstock.com
Nos ha costado, pero finalmente nos hemos acostumbrado: por fin sabemos cuál comprar y cómo usarla… pero la mascarilla sigue empañando gafas, provocando granitos y, lo que es peor, escondiendo nuestra sonrisa.
A veces, se nos olvida al salir a la calle, y nos sentimos desnudos. Para unos, la mascarilla es un icono de la responsabilidad cívica; para otros, un bozal, una mordaza. Quién lo iba a decir: la mascarilla es también una cuestión ideológica.
Me sorprendí mucho, hace unos meses, cuando escuché a un experto decir que, en realidad, la que yo llevaba puesta no me estaba protegiendo a mí, sino que más bien protege a los demás del virus que yo pueda propagar y que, de la misma manera, son las mascarillas que llevan los otros las que me protegen a mí. Es como encender los faros del coche de día, no para ver, sino para ser visto. Es ponerse en el