Los tomates modificados genéticamente combinan mejor sabor con mayor rendimiento
Así que nos enfrentamos a un dilema. Los consumidores quieren tomates más dulces, mientras que los agricultores quieren tomates más grandes. ¿Podemos hacer algo al respecto?
Parece que unos investigadores chinos han encontrado una solución. Han descubierto dos genes similares en tomates silvestres y cultivados. En los tomates silvestres, estos genes estimulan la producción de azúcar. En cambio, las versiones de los genes encontradas en las tomateras manipuladas limitan la producción de azúcar.
Los investigadores creen que estos dos genes actúan como frenos del azúcar durante el crecimiento de los tomates cultivados. También ayudan a proporcionar energía para el desarrollo de las semillas.
Mediante una herramienta especial de edición genética, los investigadores modificaron el ADN de tomates normales. Desactivaron los genes que limitan la producción