La prohibición de la producción de CFC en 1987 podría haber salvado el planeta
Los CFC se utilizaron en aerosoles, refrigeradores, acondicionadores de aire y espumas de aislamiento térmico. Son muy dañinos para la capa de ozono del planeta y además son gases de efecto invernadero.
Los científicos utilizaron un modelo basado en un aumento anual del 3% en la producción de CFC para evaluar el impacto sobre el cambio climático.
El modelo muestra que un aumento en la producción de CFC habría incrementado la temperatura en 2,5° C. Esto habría hecho inalcanzables los objetivos del Acuerdo de París. También nos habría acercado a un escenario mucho peor que el reciente informe de la ONU sobre el Cambio Climático.
Creo que esto es tremendamente importante porque muestra que nosotros podemos tener un efecto positivo en el planeta, pero tenemos que escuchar a los científicos y actuar juntos.
Y también podemos ver que el éxito del Protocolo de Montreal