Jugador brasileño víctima del racismo en España
El jugador brasileño Dani Alves fue víctima de una agresión racista en el partido disputado el domingo 27 entre F.C. Barcelona y Villareal. Cuando el defensor se disponía a lanzar un tiro de esquina, alguien le arrojó una banana desde las gradas. Con mucha naturalidad, Alves se detuvo, recogió la fruta, le dio un mordisco y continuó con el juego. No se trata de la primera vez que el jugador es víctima del racismo. El año pasado había sido llamado mono por la hinchada del Real Madrid mientras se disponía a entrar al campo de fútbol.
El gesto de Alves generó una campaña en contra del racismo y en apoyo al jugador. Su compatriota y compañero de equipo Neymar se mostró junto a su hijo en Instagram comiendo una banana. La campaña “Todos Somos Macacos” se volvió un fenómeno en las redes sociales y recibió el apoyo de muchas celebridades y deportistas que posaron comiendo bananas.
El responsable de la agresión fue finalmente identificado por las autoridades. Se trata del español David Campayo, de 26 años, que trabajaba como entrenador de juveniles en el Villareal. El equipo ha decidido removerle el estatus de socio del club y prohibirle la entrada al estadio de por vida.