El águila calva vuelve a prosperar en Estados Unidos
Un estudio del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos muestra que la población de águilas calvas se encuentra en su mejor momento en muchos años. Los especímenes se han cuadruplicado en los últimos 12 años, llegándose a contabilizar 316 mil aves.
El reconocimiento en los 48 estados contiguos de Estados Unidos ha detectado unas 70 mil parejas de águilas calvas. En contraste, en los años sesenta, ese número era inferior a 500. La Secretaria del Interior, Deb Haaland, lo llamó un “éxito histórico de conservación”. A días de asumir su cargo, Haaland dio una conferencia el miércoles y habló de cómo el águila calva es no solo un símbolo nacional en Estados Unidos, sino también una especie sagrada para los nativos.
Las águilas calvas fueron cazadas y envenenadas durante más de cien años. La utilización industrial del insecticida DDT también se convirtió en una amenaza para la especie. Este producto fue prohibido en 1972 y el águila calva fue declarada como especie en peligro de extinción al año siguiente.