Continúa la polémica por las familias separadas en la frontera estadounidense
Más de 2.300 niños fueron separados de sus padres en la frontera estadounidense entre mayo y junio. Parte de una política de “cero tolerancia”, la medida tenía la intención de disuadir a más migrantes de cruzar ilegalmente buscando asilo en Estados Unidos.
El presidente Donald Trump recibió duras críticas de miembros de su propio partido por esta política. Todos los gobiernos de Centroamérica también se opusieron a la práctica por considerarla ilegal. Ante la presión, Trump finalmente decidió firmar una orden ejecutiva el miércoles dando por terminada esta práctica.
Los niños migrantes que permanezcan detenidos temporalmente en la frontera ahora lo harán acompañados de sus padres. A pesar de este cambio, Trump continuará con su política de “cero tolerancia”. Días después de emitir la orden, el presidente contraatacó en Twitter, diciendo que no permitirá que “esta gente invada nuestro país”