Templo budista despide restos de perros robot
Una inusual ceremonia tuvo lugar el jueves pasado en el templo Kofukuji, en Isumi, Japón. Los “restos” de decenas de perros robot de la compañía Sony fueron despedidos en un funeral de acuerdo a la tradición budista.
El funeral incluyó cantos budistas y el uso de incienso para pedir por las almas de los perros AIBO. Cada uno de los 114 robots “fallecidos” llevaba una etiqueta indicando a qué familia había pertenecido. Tras la ceremonia, ahora se convertirán en “donantes de órganos”; sus partes se utilizarán para reparar otros perros robot defectuosos.
Sony lanzó al mercado los primeros perros AIBO en 1999. A pesar de su alto costo, la compañía consiguió vender miles de unidades en Japón, promoviéndolo como el primer robot hogareño, capaz de desarrollar una “personalidad”. Sony dejó de fabricar los AIBO en 2006 y en 2014 cerró la “clínica” oficial. Desde entonces, otra compañía se ha hecho cargo de reparar estos antiguos modelos, utilizando partes de perros robot defectuosos donados por sus dueños.