A diario, enfrentamos expectativas de todo tipo, desde las que nos imponemos nosotros mismos hasta las que establece la sociedad por virtud de la mayoría. Estamos hablando de ciertas pautas culturales convencionales que dictan cómo debemos actuar; pueden ser cosas pequeñas como los modales, o expectativas más serias cómo las leyes de tránsito. Pero así como es natural caer en rutinas, también existe dentro de cada individuo el deseo de desafiar expectativas, de hacer las cosas diferente de lo esperado. Cuando actuamos así, se dice que estamos nadando contra la corriente.
Uno de los conceptos centrales de esta expresión es la adversidad, porque simplemente es más difícil ir contra la corriente que seguirla, ya sea literalmente nadando en un río o simbólicamente desafiando las normas sociales. Es más fácil ser parte de un grupo y compartir su mentalidad que ser la voz de la disidencia, por lo tanto, nadar contra la corriente suele ser, por naturaleza, una actitud solitaria.
Aunque la frase es muy popular y aparece en muchas obras literarias, no conocemos su origen exacto, sin embargo el consenso es que probablemente la inspiración fue el comportamiento de algunos peces, en particular el salmón. Los peces generalmente siguen las corrientes porque, además de ser eficiente, es ahí donde encuentran su alimento, pero el salmón es particular porque cuando es momento de procrear regresan del mar a los ríos y lagos donde ellos nacieron. Esta travesía de aguas saladas a dulces es obviamente contra la corriente y muy ardua, tanto así que la gran mayoría pagan con sus vidas, por cansancio o cayendo presa a uno de los muchos depredadores que los esperan cada año con ansias.
Nadar contra la corriente, metafóricamente también tiene sus riesgos, quizás no sea tan peligroso como la migración del salmón, pero una opinión impopular puede causar complicaciones.
En inglés podemos expresar esta misma idea de varias formas. “To swim against the current” o tide, es la traducción exacta, pero otra opción muy común es: “to go against the grain”, cuya frase equivalente en español es ir a contrapelo.
I know that it’s easy to fall into the routine at work and do like the rest. You want to blend into the crowd because you think that is safest. But sometimes you have swim against the current and show your creativity if you want to get ahead.
Last summer the fashionable color was light blue. I remember that everyone was wearing soft shades of light blue; from sandals to shirts and dresses, even the sunglasses were that color. But Miranda, always the rebel, went against the tide and all summer long she donned bright orange garments.
Uno de los conceptos centrales de esta expresión es la adversidad, porque simplemente es más difícil ir contra la corriente que seguirla, ya sea literalmente nadando en un río o simbólicamente desafiando las normas sociales. Es más fácil ser parte de un grupo y compartir su mentalidad que ser la voz de la disidencia, por lo tanto, nadar contra la corriente suele ser, por naturaleza, una actitud solitaria.
Aunque la frase es muy popular y aparece en muchas obras literarias, no conocemos su origen exacto, sin embargo el consenso es que probablemente la inspiración fue el comportamiento de algunos peces, en particular el salmón. Los peces generalmente siguen las corrientes porque, además de ser eficiente, es ahí donde encuentran su alimento, pero el salmón es particular porque cuando es momento de procrear regresan del mar a los ríos y lagos donde ellos nacieron. Esta travesía de aguas saladas a dulces es obviamente contra la corriente y muy ardua, tanto así que la gran mayoría pagan con sus vidas, por cansancio o cayendo presa a uno de los muchos depredadores que los esperan cada año con ansias.
Nadar contra la corriente, metafóricamente también tiene sus riesgos, quizás no sea tan peligroso como la migración del salmón, pero una opinión impopular puede causar complicaciones.
En inglés podemos expresar esta misma idea de varias formas. “To swim against the current” o tide, es la traducción exacta, pero otra opción muy común es: “to go against the grain”, cuya frase equivalente en español es ir a contrapelo.
Ejemplo 1:
Sé que es muy fácil caer en la rutina del trabajo y hacer como los demás. Quieres desaparecer en la multitud porque crees que es lo más seguro. Pero a veces tienes que nadar contra la corriente y demostrar tu creatividad si quieres salir adelante.I know that it’s easy to fall into the routine at work and do like the rest. You want to blend into the crowd because you think that is safest. But sometimes you have swim against the current and show your creativity if you want to get ahead.
Ejemplo 2:
El verano pasado, el color de moda fue el celeste. Recuerdo que todos estaban vestidos en suaves tonos de celeste; desde las sandalias hasta las camisas y vestidos, incluso las gafas eran de ese color. Pero Miranda, siempre la rebelde, fue contra la corriente y se vistió todo el verano con prendas de naranja brillante.Last summer the fashionable color was light blue. I remember that everyone was wearing soft shades of light blue; from sandals to shirts and dresses, even the sunglasses were that color. But Miranda, always the rebel, went against the tide and all summer long she donned bright orange garments.