Los monos son animales muy carismáticos y por eso están entre los más queridos del reino animal. Populares en zoológicos, como artistas de circo, e incluso en algunos lugares como mascotas. Todo esto es de esperarse de una criatura que es pariente cercano de nuestra propia especie. Decir la palabra “mono” trae a la mente algo curioso, ágil, ingenioso y lindo.
Es por eso que la palabra “mono” se ha convertido en un adjetivo muy versátil que se usa por todo latinoamérica en varios contextos y con diferentes significados. Su uso más común es decir que algo o alguien es “mono” para expresar que es bonito. Podrías decir por ejemplo que un bebé adorable es “muy mono” y aunque por todo latinoamérica entenderían lo que quieres decir, el caribe es donde se usa con más frecuencia.
El motivo tiene que ver con la influencia lingüística del viejo mundo en esta región. Los rasgos y referencias del dialecto Andaluz perduran en el caribe más que en otros lugares y esta expresión con la palabra mono, así como muchas otras expresiones, originó en Andalucía. Por comparación, en la región Andina, “mono” se usa menos para decir que algo es lindo y más para decir que es gracioso o ridículo.
Al usar “mono” como adjetivo, lo más importante es prestar atención al contexto de la conversación. El significado de la frase “qué mono ” varía de la misma forma que su equivalente en inglés “how cute”. Si hablamos de un niño o niña significa lindo o linda, respectivamente, pero si hablamos de una mujer puede significar atractiva. Lo mismo va para los objetos. Decir que un juguete es mono, es una opinión inocente. Mientras que decir lo mismo sobre el vestido que lleva puesto una mujer, tiene otra connotación más sugestiva e indica interés.
Otra cosa para tener en mente al usar esta frase es que típicamente NO se usa para hablar de hombres adultos. Al igual que con su equivalente inglés, “cute”, algunos hombres latinos recibirían el adjetivo “mono” como un insulto a su masculinidad. Quizás esa mentalidad es un poco anticuada pero de todos modos, para evitar malentendidos, sean precavidos con los desconocidos.
My favorite taqueria is called Doña Francisca, which is also the name of the owner and cook. The tacos are delicious, the best, but the best part about that place is the service. She is so cute, everytime we go there she treats us like her grandchildren, she makes special things for us, and during the summer she even gives us a free popsicle after our meal.
- ¡Es que no sé cuáles zapatos ponerme!
- Aquellos que usaste para la fiesta de año nuevo estaban monísimos. Ponte esos.
- No, demasiado elegantes. Además no son cómodos.
- Entonces esos negros de ahí.
- ¿También te parecen monos?
- ¡Claro!
- We are going to be late if we don’t leave right now.
- But I don’t know what shoes to wear!
- The ones you wore for the new year’s party were really cute. Wear those.
- No, too elegant. Besides they are not comfortable.
- Then those black ones over there.
- Do you think they’re cute too?
- Of course!
Every time I come to the dentist I read “Condorito” in the waiting room. That comic book is so funny! Sometimes I laugh so hard that I forget where I am and the receptionist has to ask me to lower my voice.
Es por eso que la palabra “mono” se ha convertido en un adjetivo muy versátil que se usa por todo latinoamérica en varios contextos y con diferentes significados. Su uso más común es decir que algo o alguien es “mono” para expresar que es bonito. Podrías decir por ejemplo que un bebé adorable es “muy mono” y aunque por todo latinoamérica entenderían lo que quieres decir, el caribe es donde se usa con más frecuencia.
El motivo tiene que ver con la influencia lingüística del viejo mundo en esta región. Los rasgos y referencias del dialecto Andaluz perduran en el caribe más que en otros lugares y esta expresión con la palabra mono, así como muchas otras expresiones, originó en Andalucía. Por comparación, en la región Andina, “mono” se usa menos para decir que algo es lindo y más para decir que es gracioso o ridículo.
Al usar “mono” como adjetivo, lo más importante es prestar atención al contexto de la conversación. El significado de la frase “
Otra cosa para tener en mente al usar esta frase es que típicamente NO se usa para hablar de hombres adultos. Al igual que con su equivalente inglés, “cute”, algunos hombres latinos recibirían el adjetivo “mono” como un insulto a su masculinidad. Quizás esa mentalidad es un poco anticuada pero de todos modos, para evitar malentendidos, sean precavidos con los desconocidos.
Ejemplo 1:
Mi taquería favorita se llama Doña Francisca, que también es el nombre de la dueña y cocinera. Los tacos son riquísimos, los mejores, pero lo mejor del lugar es la atención. Ella es tan mona, siempre que vamos a comer ahí nos trata como sus nietos, nos prepara cosas especiales y durante el verano hasta nos regala una paleta de hielo después de la comida.My favorite taqueria is called Doña Francisca, which is also the name of the owner and cook. The tacos are delicious, the best, but the best part about that place is the service. She is so cute, everytime we go there she treats us like her grandchildren, she makes special things for us, and during the summer she even gives us a free popsicle after our meal.
Ejemplo 2:
- Vamos a llegar tarde si no salimos ahora mismo.- ¡Es que no sé cuáles zapatos ponerme!
- Aquellos que usaste para la fiesta de año nuevo estaban monísimos. Ponte esos.
- No, demasiado elegantes. Además no son cómodos.
- Entonces esos negros de ahí.
- ¿También te parecen monos?
- ¡Claro!
- We are going to be late if we don’t leave right now.
- But I don’t know what shoes to wear!
- The ones you wore for the new year’s party were really cute. Wear those.
- No, too elegant. Besides they are not comfortable.
- Then those black ones over there.
- Do you think they’re cute too?
- Of course!
Ejemplo 3:
Siempre que vengo al dentista leo “Condorito” en la sala de espera. ¡Qué mona es esa revista de historietas! A veces me río tan fuerte que me olvido donde estoy y la recepcionista me tiene que pedir que baje la voz.Every time I come to the dentist I read “Condorito” in the waiting room. That comic book is so funny! Sometimes I laugh so hard that I forget where I am and the receptionist has to ask me to lower my voice.