Esta expresión muy bien conocida en todo el mundo hispano se usa para animar a las personas que se encuentran en condiciones adversas. Decir que después de la tormenta viene la calma sugiere que en poco tiempo las cosas cambiarán y la situación se volverá favorable. La frase nos recuerda que los malos tiempos, así como las tormentas, no duran para siempre.
Mencionamos a los marineros porque muchos le atribuyen el origen de esta frase a ellos. Esta teoría tiene sentido, dado que esta ocupación suele tener contacto frecuente con tempestades, pero el origen exacto se desconoce. Vale mencionar que la frase también está sustentada por un fenómeno meteorológico: En las llanuras la lluvia deja “huellas” de suelo mojado que temporalmente crean pequeñas zonas de alta presión sin vientos. En estos casos la expresión después de la tormenta viene la calma es más que una observación relativa, es un hecho científico.
Existen muchas variantes de la frase que se usan de forma intercambiable. Algunas son muy similares como: “Tras la tempestad, llega la calma”, o “Después de la tormenta, el sol”, que se usa en Colombia. Mientras que otras se alejan un poco más, como esta de origen Argentino: “Siempre que llovió, paró”.
En inglés encontramos la misma frase: “the calm after the storm” pero la variación más popular cambia una palabra e invierte totalmente el significado de la expresión. “The calm before the storm” asume un tono pesimista y sugiere que un momento de paz y tranquilidad es en realidad un presagio de los problemas por venir.
Ejemplo 1:
¡Esta es una semana infernal para mí! La temida e inevitable semana de examenes finales. No entiendo por qué se organiza de esta manera; no tiene sentido estudiar para tantos exámenes, en materias tan diferentes, todo al mismo tiempo. El álgebra, la historia y biología se enredan hasta convertirse un dolor de cabeza. Mi única consolación es que después de la tormenta llega la calma luego de tomar el último exámen podré descansar.This is a hellish week for me! The dreaded and inevitable week of final exams. I don’t understand why it’s organized this way; it doesn’t make sense to study for so many exams, in so many different subjects, all at the same time. Algebra, history, and biology become entangled until they become a big headache. My only consolation is the calm that comes after the storm, after I take my last exam I’ll be able to rest.
Ejemplo 2:
Soy una profesora de primaria, así que mis días están llenos de las risas, gritos y las interminables preguntas de un salón lleno de niños. Es un trabajo muy gratificante pero también agotador y debo admitir que hay días, como hoy, cuando mi momento favorito es la calma después de la tormenta.I am an elementary school teacher, so my days are filled with the laughter, screams, and endless questions of a room full of children. It is a very rewarding job but it’s also exhausting and I have to admit that there are days, like today, when my favorite moment is the calm after the storm.
Ejemplo 3:
Cuando Mariela hornea tortas, la cocina está fuera de límites para el resto de la familia. El proceso es un espectáculo: una ráfaga de movimientos sincronizados levanta una creciente nube de harina y azúcar en polvo. A veces parece como si Mariela tuviera cuatro brazos y cada uno está ocupado batiendo, untando, amasando y decorando. Pero después de la tempestad viene la calma y mientras esperamos pacientemente, la casa se llena con los deliciosos aromas de chocolate, vainilla y canela.When Mariela bakes cakes, the kitchen is off limits to the rest of the family. The process is a spectacle: a flurry of synchronized movements raises a growing cloud of flour and powdered sugar. Sometimes it looks as though Mariela had four arms and each of them is busy whipping, spreading, kneading, and decorating. But after the storm there is a calm and as we patiently wait, the house fills with the delicious aromas of chocolate, vanilla, and cinnamon.