A nadie le gusta ser juzgado. La expresión de hoy, la cual tiene sus raíces en la biblia, sirve para recordarnos que juzgar es una espada de doble filo. Nada nos detiene de juzgar a los demás, pero si lo hacemos hay que estar preparados para ser juzgados a cambio. La frase es aún más específica que eso porque da a entender que cuando juzgamos a alguien, se nos juzga de la misma forma; por los mismos defectos y errores o talentos y éxitos. Por ejemplo, si criticas a alguien por ser deshonesto y alguien te señala que con la vara que midas, serás medido, es lo mismo que si te preguntara: ¿Acaso tú nunca has mentido?
Esta frase aparece en el libro de Mateo de la biblia cristiana, seguida de la advertencia que “Dios nos juzgará de la misma forma que nosotros juzgamos a los demás” El mensaje central de esa parábola es que no debemos malgastar nuestro tiempo, juzgándonos entre hermanos y que últimamente la tarea de juzgar le corresponde a Dios mismo. Secular y coloquialmente la frase ha llegado a significar, en términos un poco más generales, que cuando hablamos mal de la gente, hablarán mal de nosotros también.
Un concepto similar muy bien conocido es el karma, la ley cósmica de retribución, que indica que cada acción inicia un ciclo de “causa y efecto”. Todos tienen la libertad de elegir entre hacer el bien o el mal pero deben vivir con las consecuencias que sus elecciones derivan. En el caso de nuestra frase, la vara representa esta elección entre el bien y el mal. Si somos justos, objetivos y positivos al medir a los demás, seremos medidos por igual, pero si medimos a otros con malicia y negatividad, entonces podemos esperar lo mismo a cambio.
En inglés, la expresión bíblica es: as you judge, so shall you be judged. También podemos decir: judge as you would be judged.
Before you start criticizing me for arriving late, think about your own punctuality. Are you always on time? Remember to judge as you would be judged.
The other day, while walking down the street, my friend and I passed by a man who was begging. A few blocks later, she told me that she never gives money to people on the street because they don't deserve it. I was very surprised by her apparent lack of compassion and I told her: as you judge, so shall you be judged. Who knows? Perhaps some day you could end up homeless on the street and asking for help just like him.
Every Sunday I volunteer at the local soup kitchen to feed dozens of families that go there seeking some food and some warmth. I always treat people with kindness and friendship, but especially those who have the least, because you should judge as you would be judged.
Esta frase aparece en el libro de Mateo de la biblia cristiana, seguida de la advertencia que “Dios nos juzgará de la misma forma que nosotros juzgamos a los demás” El mensaje central de esa parábola es que no debemos malgastar nuestro tiempo, juzgándonos entre hermanos y que últimamente la tarea de juzgar le corresponde a Dios mismo. Secular y coloquialmente la frase ha llegado a significar, en términos un poco más generales, que cuando hablamos mal de la gente, hablarán mal de nosotros también.
Un concepto similar muy bien conocido es el karma, la ley cósmica de retribución, que indica que cada acción inicia un ciclo de “causa y efecto”. Todos tienen la libertad de elegir entre hacer el bien o el mal pero deben vivir con las consecuencias que sus elecciones derivan. En el caso de nuestra frase, la vara representa esta elección entre el bien y el mal. Si somos justos, objetivos y positivos al medir a los demás, seremos medidos por igual, pero si medimos a otros con malicia y negatividad, entonces podemos esperar lo mismo a cambio.
En inglés, la expresión bíblica es: as you judge, so shall you be judged. También podemos decir: judge as you would be judged.
Ejemplo 1:
Antes de que empieces a criticarme por llegar tarde, ponte a pensar en tu propia puntualidad. ¿Tú siempre llegas a tiempo? Recuerda que con la vara que midas, serás medido.Before you start criticizing me for arriving late, think about your own punctuality. Are you always on time? Remember to judge as you would be judged.
Ejemplo 2:
El otro día, caminando por la calle, mi amiga y yo pasamos frente a un hombre que estaba pidiendo limosna. Unas cuadras después, ella me comentó que nunca le da dinero a la gente en la calle porque no se lo merecen. Me sorprendió mucho su aparente falta de compasión y le dije: con la vara que midas, serás medida. ¿Quién sabe? Quizás algún día tú podrías terminar indigente en la calle y pidiendo ayuda igual que él.The other day, while walking down the street, my friend and I passed by a man who was begging. A few blocks later, she told me that she never gives money to people on the street because they don't deserve it. I was very surprised by her apparent lack of compassion and I told her: as you judge, so shall you be judged. Who knows? Perhaps some day you could end up homeless on the street and asking for help just like him.
Ejemplo 3:
Todos los domingos voy de voluntario al comedor de beneficencia para alimentar a decenas de familias que van ahí cada semana buscando un poco de comida y calidez. Yo siempre trato a la gente con bondad y amistad, pero sobre todo a los que tienen menos, porque con la vara que midas, serás medido.Every Sunday I volunteer at the local soup kitchen to feed dozens of families that go there seeking some food and some warmth. I always treat people with kindness and friendship, but especially those who have the least, because you should judge as you would be judged.