Durante mucha de nuestra historia la profesión de mensajero ha sido una de las más peligrosas. En la antigüedad, mucho antes de que existieran los correos electrónicos, teléfonos o telegramas, dependíamos exclusivamente de los mensajeros para llevar comunicaciones importantes a lugares lejanos. Durante tiempos de guerra por ejemplo, si dos generales querían comunicarse, era necesario que un mensajero corriera el riesgo de viajar a territorio enemigo para entregar la carta o rollo de papiro. Por lo general, los soldados dejaban pasar ilesos a los mensajeros, pero los destinatarios de estos mensajes, que a menudo eran reyes u otras personas poderosas, podían descargar su frustración sobre ellos. ¡Cuando traían malas noticias, los mensajeros a veces eran torturados o ejecutados!
Como ven, la frase matar al mensajero tiene orígenes muy literales, pero hoy se usa para expresar la idea de culpar al portador de noticias por el contenido de las mismas. En la actualidad, no acostumbramos torturar ni matar a nuestros mensajeros, pero las emociones pueden vencer a la razón y a veces nos molestamos con quienes nos traen malas noticias aún cuando no son responsables. Por eso es muy común oír esta frase en el negativo; no debes matar al mensajero se usa para indicar que uno no debe culpar a la persona que le trae malas noticias. En muchos casos aunque la noticia en sí causa furia o tristeza, el mensajero ha hecho un gran favor.
En inglés, la frase to kill the messenger tiene los mismos orígenes, pero la version más común es: “don’t shoot the messenger”.
Gloria, I have bad news to tell you, but please don’t shoot the messenger, remember that I had nothing to do with this.
When I was promoted to executive assistant, I thought at first that it would be a great opportunity for me. I thought that working day by day with the CEO would be the ideal way to learn what it means to lead a company. But soon I discovered that, besides making his coffee, my main task would be to inform him about all the problems that arise in the office, and unfortunately he just loves to shoot the messenger.
In our local news, every time that the weather man says that we are going to have a cold and rainy day, he always ends his forecast by saying: “but don’t shoot the messenger!”
Como ven, la frase matar al mensajero tiene orígenes muy literales, pero hoy se usa para expresar la idea de culpar al portador de noticias por el contenido de las mismas. En la actualidad, no acostumbramos torturar ni matar a nuestros mensajeros, pero las emociones pueden vencer a la razón y a veces nos molestamos con quienes nos traen malas noticias aún cuando no son responsables. Por eso es muy común oír esta frase en el negativo; no debes matar al mensajero se usa para indicar que uno no debe culpar a la persona que le trae malas noticias. En muchos casos aunque la noticia en sí causa furia o tristeza, el mensajero ha hecho un gran favor.
En inglés, la frase to kill the messenger tiene los mismos orígenes, pero la version más común es: “don’t shoot the messenger”.
Ejemplo 1:
Gloria, tengo malas noticias que contarte, pero por favor no mates al mensajero, recuerda que yo no tuve nada que ver con esto.Gloria, I have bad news to tell you, but please don’t shoot the messenger, remember that I had nothing to do with this.
Ejemplo 2:
Cuando me promovieron a asistente ejecutivo, primero pensé que sería una gran oportunidad para mí. Pensé que trabajar día a día con el director ejecutivo sería la manera ideal de aprender lo que significa liderar una compañía. Pero pronto descubrí que, además de preparar su café, mi tarea principal sería informarlo sobre todos los problemas que surgen en la oficina y desafortunadamente a él le encanta matar al mensajero.When I was promoted to executive assistant, I thought at first that it would be a great opportunity for me. I thought that working day by day with the CEO would be the ideal way to learn what it means to lead a company. But soon I discovered that, besides making his coffee, my main task would be to inform him about all the problems that arise in the office, and unfortunately he just loves to shoot the messenger.
Ejemplo 3:
En nuestras noticias locales, cada vez que el meteorólogo anuncia que vamos a tener un día frío y lluvioso, él siempre termina su pronóstico diciendo: “¡pero no maten al mensajero!”In our local news, every time that the weather man says that we are going to have a cold and rainy day, he always ends his forecast by saying: “but don’t shoot the messenger!”