El éxito, en cualquier proyecto o disciplina, nos trae gran satisfacción, sobre todo cuando se nos recompensa con algún reconocimiento especial. Pero ese éxito puede traer consigo ciertos riesgos también. Luego de una victoria o de completar una tarea difícil es muy común relajarse, pero demasiado relajo puede conducir al descuido y el abandono. Cuando alguien deja de esforzarse después de haber tenido éxito, se dice que se ha dormido en sus laureles. Estas personas esperan ser valoradas por sus logros pasados y dejan de estudiar, o trabajar. Pero la realidad es que son muy pocas las glorias que duran para siempre. En el mundo del deporte, por ejemplo, puedes ser campeón un año y terminar en último lugar el siguiente si es que abandonas tu entrenamiento. A menudo, quienes se duermen en sus laureles terminan perdiéndolos.
¿Pero qué son los laureles y qué tienen que ver con el éxito y la pereza? El origen de esta expresión se remonta a la antigua Grecia donde el laurel, una planta aromática, era admirada por sus propiedades curativas y culinarias. Sus hojas, que se conservan muy bien de forma natural, simbolizaban la gloria duradera. Los griegos comenzaron a otorgar coronas hechas de ramas de laurel a los campeones de sus juegos Píticos, similares a los juegos Olímpicos, y con el tiempo esta tradición se extendió a otras disciplinas fuera del atletismo. Luego los Romanos adoptaron esta moda, premiando los triunfos de sus políticos y líderes militares con coronas de laurel. Es muy probable que las vidas lujosas y decadentes de la élite Romana dieron origen al concepto de dormirse en los laureles, porque estas figuras públicas a menudo se volvían gordas y perezosas luego de alcanzar sus victorias en los campos de batalla o salas del senado.
Hoy encontramos esta planta aromática principalmente en la cocina, pero el símbolo de la corona triunfal de laurel sobrevive en los escudos de varios países y universidades. El término “laureado” o “laureada” que indica un reconocimiento por mérito en las artes o el mundo académico, deriva del laurel. Como el origen de esta expresión es tan antiguo, no es sorpresa que en inglés encontramos la misma frase: “To rest on one’s laurels”.
After three championships in a row, the star tennis player seems more interested in his endorsement deals than in his opponents. If he continues this way, resting on his laurels, next year he won’t even make the playoffs.
Congratulations on your promotion, Juan, this is a big step forward in your career. But let me give you some advice: Be careful not to rest on your laurels. Now that you have more autonomy, it’s very easy to slack off, but during the first months in your new position, you will be evaluated closely.
We used to confer academic awards to recognize our best students twice a year. But after noticing a decline in the grades of our recipients during their second semester, we eliminated the midterm awards. Apparently, instead of inspiring them to strive further, it tempted them to rest on their laurels.
¿Pero qué son los laureles y qué tienen que ver con el éxito y la pereza? El origen de esta expresión se remonta a la antigua Grecia donde el laurel, una planta aromática, era admirada por sus propiedades curativas y culinarias. Sus hojas, que se conservan muy bien de forma natural, simbolizaban la gloria duradera. Los griegos comenzaron a otorgar coronas hechas de ramas de laurel a los campeones de sus juegos Píticos, similares a los juegos Olímpicos, y con el tiempo esta tradición se extendió a otras disciplinas fuera del atletismo. Luego los Romanos adoptaron esta moda, premiando los triunfos de sus políticos y líderes militares con coronas de laurel. Es muy probable que las vidas lujosas y decadentes de la élite Romana dieron origen al concepto de dormirse en los laureles, porque estas figuras públicas a menudo se volvían gordas y perezosas luego de alcanzar sus victorias en los campos de batalla o salas del senado.
Hoy encontramos esta planta aromática principalmente en la cocina, pero el símbolo de la corona triunfal de laurel sobrevive en los escudos de varios países y universidades. El término “laureado” o “laureada” que indica un reconocimiento por mérito en las artes o el mundo académico, deriva del laurel. Como el origen de esta expresión es tan antiguo, no es sorpresa que en inglés encontramos la misma frase: “To rest on one’s laurels”.
Ejemplo 1:
Luego de tres campeonatos seguidos, el tenista estrella parece estar más interesado en sus acuerdos de patrocinio que en sus oponentes. Si continúa así, dormido en sus laureles, el próximo año no llegará ni a las eliminatorias.After three championships in a row, the star tennis player seems more interested in his endorsement deals than in his opponents. If he continues this way, resting on his laurels, next year he won’t even make the playoffs.
Ejemplo 2:
Felicitaciones por tu ascenso, Juan, esto es un gran paso adelante en tu carrera. Pero déjame darte un consejo: Ten cuidado de no dormirte en tus laureles. Ahora que tienes más autonomía, resulta muy fácil descuidarse, pero durante los primeros meses en tu nuevo puesto, te estarán evaluando muy de cerca.Congratulations on your promotion, Juan, this is a big step forward in your career. But let me give you some advice: Be careful not to rest on your laurels. Now that you have more autonomy, it’s very easy to slack off, but during the first months in your new position, you will be evaluated closely.
Ejemplo 3:
Solíamos otorgar premios académicos, para reconocer a nuestros mejores estudiantes, dos veces al año. Pero luego de notar un declive en las notas de los premiados durante su segundo semestre, eliminamos los premios de mitad de año. Aparentemente, en lugar de inspirarlos a esforzarse aún más, los tentaba a dormir en sus laureles.We used to confer academic awards to recognize our best students twice a year. But after noticing a decline in the grades of our recipients during their second semester, we eliminated the midterm awards. Apparently, instead of inspiring them to strive further, it tempted them to rest on their laurels.