Muchos en la adolescencia hemos perdido el tiempo deshojando margaritas. ¿En qué consiste esto? Es la costumbre de tomar una flor, preferentemente una margarita, y arrancarle los pétalos uno a uno para saber si aquel chico o chica está interesado en ti. A cada pétalo que arrancas, dices “Me quiere”, y al siguiente “No me quiere”. El último pétalo te dará la respuesta.
Nadie sabe muy bien de dónde viene esta tradición. Algunos dicen que la inventaron los celtas, o que vino del Lejano Oriente, o que comenzó en la Edad Media. Ya en la Francia del 1800 era algo común entre los jóvenes. Lo cierto es que, sin bien han pasado muchos años, la gente siguen realizando esta práctica. Pero, ¿por qué margaritas? Primero, porque sus pétalos se desprenden fácilmente. Y segundo, porque nunca se sabe si la cantidad será par o impar, por lo que la respuesta a nuestra pregunta es siempre un enigma.
Y ahí está la clave de esta expresión. No se refiere solo a los adolescentes enamorados. La utilizamos para cualquier persona que tiene una duda; no puede decidirse, quiere saber si algo es cierto o no. Para ello, busca una respuesta en algo tan absurdo como los pétalos de una flor. Esto es: lo deja librado al azar.
La práctica de deshojar margaritas también es común en los países de habla inglesa, y los jóvenes repiten el “She loves me, she loves me not”. Cuando hablamos de alguien que está indeciso, podemos decir “to dither”, “to go back and forth”, “umming and ahhing” o “hemming and hawing”. En cuanto a dejarlo al azar, tenemos “to leave to chance” y “to flip a coin”.
Do you think it will do you any good to just stand there going back and forth? It's simple: you call her and you ask if she would like to go out for a drink. She will have to give you an answer!
Julieta didn't know what to wear to the party. She just sat for an hour, looking at the wardrobe, umming and ahhing.
A cartoon from 1904 depicted two soldiers with their rifles. One man represented the Empire of Japan, the other the Russian Empire. They were both sitting and, literally, playing “He loves me, he loves me not” to decide whether they would go to war or not. One petal said “peace”, the following one “war”. And so on…
Nadie sabe muy bien de dónde viene esta tradición. Algunos dicen que la inventaron los celtas, o que vino del Lejano Oriente, o que comenzó en la Edad Media. Ya en la Francia del 1800 era algo común entre los jóvenes. Lo cierto es que, sin bien han pasado muchos años, la gente siguen realizando esta práctica. Pero, ¿por qué margaritas? Primero, porque sus pétalos se desprenden fácilmente. Y segundo, porque nunca se sabe si la cantidad será par o impar, por lo que la respuesta a nuestra pregunta es siempre un enigma.
Y ahí está la clave de esta expresión. No se refiere solo a los adolescentes enamorados. La utilizamos para cualquier persona que tiene una duda; no puede decidirse, quiere saber si algo es cierto o no. Para ello, busca una respuesta en algo tan absurdo como los pétalos de una flor. Esto es: lo deja librado al azar.
La práctica de deshojar margaritas también es común en los países de habla inglesa, y los jóvenes repiten el “She loves me, she loves me not”. Cuando hablamos de alguien que está indeciso, podemos decir “to dither”, “to go back and forth”, “umming and ahhing” o “hemming and hawing”. En cuanto a dejarlo al azar, tenemos “to leave to chance” y “to flip a coin”.
Ejemplo 1:
¿Crees que quedarte ahí deshojando la margarita va a servir de algo? Es simple: la llamas y le preguntas si quiere salir a tomar algo. ¡Alguna respuesta tendrá que darte!Do you think it will do you any good to just stand there going back and forth? It's simple: you call her and you ask if she would like to go out for a drink. She will have to give you an answer!
Ejemplo 2:
Julieta no sabía qué ponerse para la fiesta. Se quedó ahí sentada una hora, mirando al guardarropa, deshojando la margarita.Julieta didn't know what to wear to the party. She just sat for an hour, looking at the wardrobe, umming and ahhing.
Ejemplo 3:
Una caricatura de 1904 mostraba a dos soldados con sus fusiles. Un hombre representaba al Imperio del Japón, el otro al Imperio Ruso. Ambos estaban sentados, literalmente deshojando margaritas para decidir si irían a la guerra o no. Un pétalo decía “paz”, el siguiente “guerra”. Y así...A cartoon from 1904 depicted two soldiers with their rifles. One man represented the Empire of Japan, the other the Russian Empire. They were both sitting and, literally, playing “He loves me, he loves me not” to decide whether they would go to war or not. One petal said “peace”, the following one “war”. And so on…