Con esta frase expresamos el alto costo de lograr algo. Cuando requerimos de mucho esfuerzo para lograr un objetivo, o cuando compramos algo muy caro, decimos lamentando, o quizás alardeando, que nos costó un ojo de la cara. Entendemos, por supuesto, de que estamos exagerando al comparar nuestros esfuerzos con la pérdida de un órgano tan importante; la expresión es simplemente una manera colorida de darle énfasis a una acción. Pero quizás se sorprenderán al saber que el origen a esta frase no es una exageración, ¡sino totalmente literal!
En 1524, durante la conquista Española del imperio Inca, Diego de Almagro emprendió una expedición para socorrer a Francisco Pizarro quien intentaba tomar una fortaleza en lo que hoy es Colombia. Durante este asedio, Almagro fue herido por una flecha que provocó la pérdida de uno de sus ojos. Luego de varias incursiones exitosas, el conquistador fue a rendirle cuenta de sus logros al Emperador Carlos I de España y dijo: "Defender los intereses de la Corona me ha costado un ojo de la cara“. Pronto la cita se difundió entre los soldados de Almagro, quienes empezaron a repetirla para describir sus misiones más arriesgadas. El resto, como dicen, es historia.
En inglés, la frase que resalta el costo nuestros logros es muy parecida, la diferencia es que en lugar de “un ojo de la cara” el precio es “un brazo y una pierna”: “To cost an arm and a leg”.
Your new car is beautiful! I’m sure it cost you an arm and a leg.
Completing this course with high marks has cost me an arm and a leg, but all those sleepless nights were worth it because now I will graduate with honors.
Delicious, right? You didn’t believe when I told you that an exquisite dinner with lobster and champagne doesn’t have to cost an arm and a leg, but now you see that it’s simply a matter of knowing where to go.
En 1524, durante la conquista Española del imperio Inca, Diego de Almagro emprendió una expedición para socorrer a Francisco Pizarro quien intentaba tomar una fortaleza en lo que hoy es Colombia. Durante este asedio, Almagro fue herido por una flecha que provocó la pérdida de uno de sus ojos. Luego de varias incursiones exitosas, el conquistador fue a rendirle cuenta de sus logros al Emperador Carlos I de España y dijo: "Defender los intereses de la Corona me ha costado un ojo de la cara“. Pronto la cita se difundió entre los soldados de Almagro, quienes empezaron a repetirla para describir sus misiones más arriesgadas. El resto, como dicen, es historia.
En inglés, la frase que resalta el costo nuestros logros es muy parecida, la diferencia es que en lugar de “un ojo de la cara” el precio es “un brazo y una pierna”: “To cost an arm and a leg”.
Ejemplo 1:
¡Tu coche nuevo está precioso! Seguramente te costó un ojo de la cara.Your new car is beautiful! I’m sure it cost you an arm and a leg.
Ejemplo 2:
Completar este curso con una calificación alta me ha costado un ojo de la cara, pero todas esas noches sin dormir valieron la pena porque ahora voy a graduarme con honores.Completing this course with high marks has cost me an arm and a leg, but all those sleepless nights were worth it because now I will graduate with honors.
Ejemplo 3:
¿Delicioso, verdad? No me creíste cuando te dije que una cena exquisita con langosta y champán no tiene que costar un ojo de la cara, pero ahora ves que simplemente es cuestión de saber a dónde ir.Delicious, right? You didn’t believe when I told you that an exquisite dinner with lobster and champagne doesn’t have to cost an arm and a leg, but now you see that it’s simply a matter of knowing where to go.