Los inquisidores del siglo XXI
11 December 2024
Si hay algún rasgo de personalidad que caracteriza a un simpatizante ultraderechista es su arraigada intolerancia. La intolerancia ante todo tipo de pensamiento distinto al suyo, el cual percibe como una amenaza para su propia existencia. Si a ello añadimos el fanatismo religioso, algo que suele ir de la mano de las ideologías de extrema derecha, entonces tenemos un cóctel explosivo que atenta contra la libertad de expresión. Este afán represivo siempre tiene una primera víctima: los libros, eternas fuentes de saber, conocimientos y de modos de pensar distinto (algo muy peligroso que un fanático no puede tolerar). Los tiempos no han cambiado. Pareciera que fue ayer cuando el desquiciado fraile Savonarola, a finales del siglo XV en la ciudad de Florencia, propició el encendido de la célebre "hoguera de las vanidades", en la que miles de libros, junto a otros objetos "inmorales", ardieron por ser considerados heréticos. Lo estamos viendo una vez más, por ejemplo, en Estados Unidos. Más de 10.000 libros (sí, lo han escuchado bien: 10.000 libros) han sido prohibidos en las bibliotecas públicas y académicas de Estados Unidos en los últimos dos años, con los estados de Florida y Iowa, ba