Elecciones a la siria
2 June 2021
Harold Escalona / Shutterstock.com
En la jerga política, cuando una victoria electoral
es tan aplastante que
llega a ser inverosímil,
suele denominarse a ese proceso como ‘elecciones a la búlgara’. Es
un viejo dicho acuñado en los países occidentales
durante los años de la Guerra Fría, cuando las votaciones internas del Partido Comunista de Bulgaria
se resolvían por mayorías que
rozaban el cien por cien de apoyo para el vencedor. Solía bromearse,
en aquella época, con que la cantidad de votos obtenida por el candidato elegido
era superior incluso al número total de votantes.
En la actualidad, con la democracia búlgara integrada y consolidada en la Unión Europea, existe otro régimen que
ha llevado ese fraude sistemático a los extremos más aberrantes
que uno pueda imaginar. Bashar al-Ásad
se ha proclamado ganador de las presidenciales sirias del pasado 25 de mayo
con más del 95 por ciento de los sufragios, en una obscena farsa que
ni siquiera merece recibir el nombre de ‘elecciones’.
Bashar es el segundo dictador de la dinastía Ásad. Su padre, Háfez,
lideró el país con puño de hierro desde 1971
hasta su muerte, casi treinta años después.
Para aferrarse al poder,
no le tembló el pulso a la hora de dirigir sus fuerzas ar