Las feministas resisten en la Ciudad de México
21 October 2020
Alfredo Hernandez Rios / Shutterstock.com
Es difícil ponerse en la piel de la madre de una niña violada. Basta pensar en el sufrimiento, en la ira y en la necesidad de justicia
para que se acelere el pulso.
Esa sed de justicia es la que explica que el pasado 3 de septiembre la madre de una niña violada
decidiese encadenarse a la elegante mesa del despacho de la presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la CNDH, en la Ciudad de México.
Cansada de reuniones eternas sin ninguna solución,
la madre decidió actuar. Tras ella, decenas de mujeres,
hartas de la falta de respuesta de las autoridades de un país con 10
feminicidios diarios,
tomaron la sede del organismo. Casi dos meses después,
todavía resisten y han convertido el edificio en una fortaleza feminista.
“Hay veces
que me asomo al balcón y pienso en qué honor
tengo de pertenecer a esto, porque es histórico”, comentó una de las activistas a la agencia española E