El secreto para librar a la selva de los narcos y de la deforestación
9 September 2020
Una gota de rocío brilla sobre el plumaje de un precioso ejemplar
de guacamayo rojo.
Desde la copa de un árbol de caoba, este
enorme loro contempla una infinita extensión
de selva color esmeralda. Es
un mar de vida cuyo horizonte solo se ve interrumpido
por la presencia imponente del templo maya del Gran Jaguar.
Amanece en el corazón del departamento de Petén, en Guatemala, una reserva de la biosfera que se ha
salvado de la tala ilegal, el fuego y el narcotráfico
por el empeño de sus habitantes, auténticos ‘guardianes
de la selva’,
como los denomina en su número de agosto
la revista National Geographic en su edición en español.
La prestigiosa publicación dedica 14 páginas
a repasar la importancia de este paraíso de 21.000 kilómetros cuadrados
que ha sobrevivido gracias a dos palabras mágicas que lo distinguen
de otros bosques latinoamericanos
expoliados y en peligro. Esas palabras mágicas