Un científico mexicano convierte residuos en endulzante
Con el paso del tiempo, la salud de su padre empeoró. Así que, en 2018, Javier buscó una solución por sus propios medios. Fundó la empresa Xilinat, que logró desarrollar un sustituto para el azúcar.
La semana pasada, Larragoiti fue entrevistado por el diario El País. Allí habló en detalle de su novedosa iniciativa.
Xilinat no es dañino para la salud como el azúcar convencional. Además, tiene un impacto positivo en el medioambiente. ¡Usan desperdicios orgánicos para su elaboración! Concretamente, fermentan elotes de maíz desechados para derivar xilitol.
El xilitol tiene el mismo sabor que el azúcar, pero con beneficios para la salud. Por ejemplo, ayuda a la absorción de calcio en el cuerpo. Y, lo más importante para el padre de Larragoiti, ¡es completamente seguro para diabéticos!
Ya con cuatro años en el negocio, Xilinat logró un éxito considerable. Actualmente su producto se vende en Internet y en numerosas tiendas naturistas del país.
¡Me dan ganas de probarlo